Por qué compramos unas marcas y no otras en la actualidad?
Los Marketers y las agencias de
publicidad libran una batalla continua para comunicar las bondades de una Marca, al público objetivo o consumidor
potencial, y a veces consiguen su objetivo, pero otras no. Es verdad que se ha hablado mucho de por qué
se elige una marca en los últimos años. Pero teniendo en cuenta la relación que
existe hoy en día entre el consumidor y las marcas, y los cambios tan profundos
a los que estamos asistiendo en la actualidad, con las nuevas tecnologías,
Smartphones, Tablets, Internet, el Comercio electrónico, y las nuevas formas
de consumir productos y servicios, sería interesante reformularse la pregunta,
Por qué compramos unas marcas y no otras en la actualidad?
Unos de los enfoques que en la
actualidad predominan para dar respuesta a esta pregunta es el de la Imagen de marca vs Identidad de marca. La imagen de marca tiene que ver con las
percepciones, y la información que el
consumidor o cliente recibe a través de los diferentes medios y canales
utilizados, y que se guardan en el subconsciente del consumidor. Esto incluye a
la publicidad, los mensajes utilizados, las características funcionales del
producto, la historia de la empresa, el proceso de compra y muchos otros
elementos que el consumidor o cliente, procesa en su mente, y que a través de
las diferentes interacciones con la marca van dejando un concepto o idea
resumida de lo que representa aquella, y que deja un recuerdo determinado en la
mente. Este proceso psicológico unido a otros procesos neurológicos es lo que
nos permite a las personas, entre otras cosas tomar decisiones rápidamente, en
el día a día de nuestras vidas. En resumen, todo lo que hacen las empresas, no
sólo a nivel de comunicación, sino en cualquier otra área funcional, como
producción, logística o financiera, va a dejar un recuerdo en la mente de
nuestros clientes potenciales, a modo de una buena o mala experiencia, de tal
forma que estos otorgarán una posición, en su mapa mental, con respecto a otras
marcas de la competencia, para ese determinado tipo de producto o servicio.
Esto es lo que se llama Posicionamiento, y es como la etiqueta
que el consumidor cuelga a esa marca en cuestión, para identificarla
rápidamente, como por ejemplo, Zara, “moda joven y actual a buen precio”. La percepción que tienen los clientes de la
marca no tiene porque ser idéntica, ya que para algunos clientes/consumidores
representará una idea o concepto y para otros clientes del mismo público objetivo, otra
diferente. Y estas diferentes percepciones dependen de lo bien que la compañía
haya construido la Identidad de Marca.
Inicialmente la identidad de
marca, era el sistema de conceptos, ideas y funcionalidades que la empresa
había construido para su marca, y que transmitía a través de su Plan de
Comunicación. Pero el sistema de
identidad de marca es mucho más amplio que lo que el departamento de
marketing diseñe para las diferentes estrategias de comunicación y
publicitarias para la marca. La identidad alcanza al desarrollo del producto, a
la experiencia del cliente en el proceso de compra, por supuesto al servicio postventa, y en
definitiva a toda la empresa en su conjunto.
La identidad de marca en la actualidad alcanza a todas
las características y beneficios que la marca aporta al consumidor o cliente y pueden ser beneficios tangibles, como la propia calidad del producto, o bien
intangibles como disponer de un servicio
postventa muy eficaz y rápido, o beneficios
emocionales que podríamos definir
como de pertenencia a un grupo de personas determinado. Sólo algunas marcas
sobresalientes transmiten este tipo de beneficios, como por ejemplo Harley
Davidson.
Con la revolución tecnológica
actual, y las nuevas pautas y hábitos de consumo, la relación entre las marcas
y sus audiencias ha cambiado considerablemente, y esto exige a las compañías
cambiar el paradigma de la identidad. Ahora es necesario que la Propuesta de Valor de la marca alcance no sólo a las funciones de
marketing, como el diseño del producto, el envase, la atención al cliente, la
estrategia de comunicación, o los canales de distribución del producto o
servicio entre otros, sino también al Modelo
de negocio en conjunto que está detrás de la Marca.
Si bajamos ya a un nivel más de
detalle, de por qué hoy en día el consumidor elige unas marcas y no otras,
tenemos que entrar en el terreno resbaladizo de las emociones, los sentimientos y los detalles, no sólo en aspectos más
hard, como el diseño y la calidad del producto o entendido de forma resumida
como la utilidad que aporta el producto,
hablamos de la relación de personas con personas, como por ejemplo, cuando nos
llaman por teléfono para ofrecernos un nuevo producto o servicio. Esta
estrategia de comunicación empleando el teléfono es el caso de compañías de telecomunicaciones,
aseguradoras, o entidades financieras, que nos llaman repetidas veces, y a
horas no apropiadas, como la hora de la comida, o por la noche para ofrecernos
nuevos servicios. El consumidor o cliente potencial, recibe en la actualidad
decenas de impactos de mensajes publicitarios diarios, por lo que añadir una
llamada de teléfono a una hora no esperada por nuestro cliente potencial o
llamar de forma repetida, no es la mejor manera para comunicar un nuevo
producto o servicio y aumentar las ventas.
Pero el número de acciones y detalles,
de este tipo utilizado de forma poco apropiada por las marcas se multiplica, y
a veces de una forma no consciente. Es el caso de la atención al cliente. Las marcas deberían de esforzarse para
conseguir que su personal comercial, y de staff pero también de otras áreas de
la empresa, como el área financiera, en relación a facturación, devoluciones,
etc., faciliten un trato excelente a sus clientes. Estamos hablando de que
muchas grandes empresas, no se dan cuenta que hacer perder el tiempo a sus clientes,
como por ejemplo estar esperando al teléfono 10 o 15 minutos, para que nos
atiendan es un elemento importante para que el consumidor no elija nuestra
marca, o si ya es cliente, para que deje de serlo.
El ritmo vertiginoso de la vida
actual, ha acelerado cualquier actividad de la vida cotidiana de las personas,
y al mismo tiempo nos ha hecho mucho más exigentes con nuestro tiempo. Por eso
las marcas, deberían pensar en si para sus clientes son “Ladrones de tiempo”, o “Ahorradores
de tiempo”. Es muy importante que
las compañías analicen todos sus procesos empresariales, de forma conjunta, y
no sólo el comercial o de marketing, pensando que esos son los que el cliente o
consumidor valora más, sino conformar una
Propuesta de valor de toda la
empresa, de tal forma que se diseñe una Experiencia
del cliente involucrando a todas las áreas de la empresa. Pongamos un
ejemplo. Se han parado a pensar algunas grandes compañías, los perjuicios que
originan no sólo a sus clientes, sino
también a sus proveedores, con el diseño de unas facturas tan complejas y
difíciles de leer?
Y si hablamos de las complejas
estrategias de precios de las compañías de Telecomunicaciones? Aportan valor o
lo sustraen?
Creo que ya vamos determinando
algunas pistas de por qué al final el consumidor o cliente elige unas marcas y
no otras, hoy en día. Será por qué unas marcas les hacen la vida más fácil que
otras y no sólo porque el producto tenga buena calidad o la publicidad sea muy
friendly?
Dentro de la propuesta de valor
que diseñen las compañías para su target
se debe cuidar de forma meticulosa la experiencia del cliente, pero no sólo en
la parte que se corresponde con el customer
journey, sino con todo tipo de
interacción de la marca y la compañía, con el consumidor.
Esto abarca, al proceso de I+D de
las compañías en el sentido de tener en cuenta las necesidades del cliente en
la fase previa de conceptualización del producto o servicio, también alcanza al
área financiera con procesos de facturación sencillos, facturas claras,
personal muy amable y excelente, y que expliquen de forma transparente las formas
de pago, , pero con esto queremos decir, que no sólo el personal comercial o de
marketing tiene que tener ciertas habilidades de comunicación, hablamos de que
hasta el último empleado de la compañía, tiene que tener muy presente que
cuando interactúe con un cliente de forma directa o indirecta, debe seguir una
pauta escrupulosamente amable y educada posible. Esto parece una obviedad, pero
en la práctica muchas grandes multinacionales, descuidan estos detalles. Otro
ejemplo sería el de la tarificación de consumos no muy transparente por parte
de muchas grandes compañías.
El diseño de la experiencia de
cliente en todas las áreas de la empresa, es un factor estratégico, y como tal
tiene que tener un rango de importancia al mismo nivel que los Valores y la cultura de la compañía.
De hecho encontramos que grandes
compañías no alcanzan niveles óptimos de reconocimiento de marca, y sus KPI´s de
frecuencia de compra, y retención de clientes no son aceptables porque no han
comprendido que cualquier detalle de interacción de sus marcas, y lo que está
detrás de la marca, es decir, empleados, por supuesto la publicidad y el
marketing, la política de Responsabilidad social corporativa, el comportamiento poco ético desde cualquier
empleado hasta el primer ejecutivo, la política de precios y la tarificación de
consumos, o la gestión de crisis, con el consumidor, influyen en la experiencia
de cliente, y por lo tanto, en la elección de unas marcas y no otras.
Alfredo Fernández
Marketing Consultant






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